Trabajan más… y ganan menos
En varias comunidades del sur de Quintana Roo, el limón se ha convertido en el cultivo que mantiene vivas muchas parcelas y sostiene a decenas de familias.
Pero detrás de las cajas que llegan a mercados y supermercados existe otra realidad:
la de productores que aseguran trabajar cada vez más para ganar menos.
Campesinos de municipios como José María Morelos, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto y Othón P. Blanco denunciaron que intermediarios continúan pagando precios bajos por el producto, mientras el limón sigue aumentando para consumidores.
“Uno produce, riega, cuida la cosecha… pero al final otros son los que hacen el negocio”, comentan agricultores de la zona sur.

Del campo barato… a la mesa caro
Aunque el limón mantiene alta demanda en Quintana Roo y otras partes del país, productores afirman que muchas veces se ven obligados a vender rápido debido a la falta de transporte, centros de distribución y canales directos de comercialización.
Esa dependencia termina fortaleciendo el llamado “coyotaje”, donde intermediarios compran barato para después revender con precios mucho más altos.
La diferencia puede ser enorme.
Mientras algunos productores han llegado a vender cajas entre 170 y 180 pesos, en temporadas de escasez el precio final ha alcanzado cifras mucho mayores en mercados y comercios.
En marzo pasado, incluso se reportaron cajas de limón cercanas a los 800 pesos en algunas zonas de Quintana Roo debido a la sequía y las altas temperaturas.

El clima también golpea al campo
El problema no termina en los precios.
Productores aseguran que cada año enfrentan más dificultades para mantener sus cultivos debido a:
- sequías prolongadas
- altas temperaturas
- aumento en fertilizantes
- incremento en costos de energía eléctrica
- y pérdida de apoyos para sistemas de riego
En algunas comunidades, agricultores denunciaron aumentos drásticos en recibos de electricidad utilizados para extraer agua y mantener vivas las plantaciones.
La situación ha provocado preocupación entre familias que dependen totalmente del campo para sobrevivir.

Buscan nuevas alternativas
Ante el panorama, productores y autoridades comenzaron a impulsar cooperativas y proyectos para reducir la dependencia de intermediarios.
Uno de los casos más recientes es la cooperativa “Limoneros del Kilómetro 50”, creada en José María Morelos para fortalecer la venta directa y mejorar las ganancias para agricultores.
También se analizan proyectos relacionados con plantas procesadoras y nuevas formas de comercialización que permitan darle mayor valor al limón producido en Quintana Roo.
El campo sigue resistiendo
Pese a las dificultades, productores aseguran que el campo quintanarroense continúa resistiendo gracias al trabajo de familias enteras que dependen de las cosechas.
Muchos consideran urgente generar apoyos reales, mejorar el acceso a mercados y fortalecer el comercio directo para evitar que las ganancias sigan quedándose lejos de quienes trabajan la tierra.
Porque mientras el limón sigue llegando a millones de mesas, en el sur del estado hay productores que todavía luchan para que sembrar siga valiendo la pena.
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