Playa del Carmen ingresa a programa de la ONU para ciudades
Playa del Carmen se convirtió en la primera ciudad de Quintana Roo en integrarse al programa Making Cities Resilient de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La presidenta municipal, Estefanía Mercado, anunció la incorporación durante un recorrido de supervisión del trabajo de Protección Civil. Este programa global está orientado a fortalecer la prevención de riesgos, la gestión de emergencias y la resiliencia urbana. Mercado destacó que el objetivo es consolidar a la ciudad como un espacio más seguro y con mayor capacidad de respuesta ante fenómenos naturales y contingencias.
Un paso estratégico para la prevención
La integración permitirá al municipio acceder a beneficios concretos. Entre ellos se encuentran capacitaciones internacionales gratuitas y el intercambio de experiencias con ciudades de todo el mundo. Además, se abre la puerta a fondos internacionales destinados a fortalecer el equipamiento, la tecnología y los procesos operativos en materia de protección civil. Este acceso a recursos externos es un componente clave para el avance en resiliencia urbana.

Contexto y capacidades locales ante el reto global
La administración municipal argumenta que esta incorporación es resultado de una política sostenida. Estefanía Mercado subrayó que la inversión en infraestructura y formación ha posicionado a Protección Civil de Playa del Carmen como la mejor equipada de la región. Según el comunicado oficial, esto se traduce en una atención más eficiente y mayor protección para la ciudadanía. El programa de la ONU buscaría potenciar estas capacidades locales con conocimiento y estándares globales.

El enfoque en resiliencia urbana cobra especial relevancia en un destino turístico costero como Playa del Carmen. La ciudad es susceptible a huracanes y otros fenómenos hidrometeorológicos. La iniciativa Making Cities Resilient promueve precisamente la preparación ante este tipo de riesgos. La pregunta que surge es cómo se articularán los nuevos recursos y conocimientos internacionales con los planes de desarrollo urbano y ordenamiento territorial existentes en el municipio.
El camino por delante: de la membresía a la implementación
Ingresar al programa es el primer paso. El verdadero impacto en la resiliencia urbana se medirá por la implementación. Los beneficios anunciados—capacitación, intercambio y fondos—requerirán una gestión municipal ágil y transparente para materializarse en mejoras tangibles. El compromiso declarado es alinear las operaciones locales con los más altos estándares internacionales en gestión integral de riesgos.

El reto será traducir esta membresía internacional en protocolos más eficaces, equipamiento funcional y, sobre todo, en una comunidad mejor informada y preparada. La continuidad de la inversión local será fundamental, incluso con el apoyo internacional. La eficacia de esta estrategia se verá en la capacidad de respuesta durante la próxima contingencia mayor que enfrente la ciudad.








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