Cancún renueva su mapa de crecimiento con la ONU: consultas ciudadanas para el PDU arrancan en marzo
Con la asesoría técnica de ONU-Habitat y un compromiso firme con la transparencia, el Ayuntamiento de Benito Juárez inicia la actualización de su Programa de Desarrollo Urbano, un proceso de seis meses que busca corregir los errores del pasado y trazar un futuro más ordenado y sostenible para la ciudad.
El Ayuntamiento de Benito Juárez ha puesto en marcha un proceso crucial para el destino de la ciudad: la actualización del Programa de Desarrollo Urbano (PDU), el instrumento rector que define cómo y hacia dónde crece Cancún. El síndico municipal, Miguel Ángel Centeno, informó que las mesas de consulta ciudadana podrían comenzar en marzo, una vez que un comité técnico defina el calendario oficial en los próximos días.

El objetivo, según lo expresado por el funcionario, es que la actualización quede concluida dentro de este mismo año, con un proceso que se prevé dure aproximadamente seis meses.
“Estamos previendo que el proceso lleve alrededor de seis meses, pero ya estamos encaminados para iniciar aproximadamente en marzo”, señaló Centeno, subrayando que la metodología será estrictamente participativa.
Este nuevo esfuerzo no parte de cero, sino de la necesidad de enmendar un capítulo controvertido. El PDU vigente, aunque fue renovado en 2022, fue impugnado por grupos ambientalistas y ciudadanos que argumentaron una participación pública insuficiente y la omisión de criterios vitales para la protección ambiental y la planeación territorial. La administración actual reconoce estos señalamientos y plantea el nuevo proceso como una oportunidad para subsanar dichas fallas.
Un proceso con aval internacional y visión de futuro
Para garantizar solidez técnica y credibilidad, el Ayuntamiento firmó en noviembre de 2025 un acuerdo de colaboración con ONU-Habitat, el programa de las Naciones Unidas para los asentamientos humanos. Este convenio busca que la actualización del PDU esté alineada con las mejores prácticas globales en desarrollo urbano sostenible, como la Nueva Agenda Urbana y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La intención es clara: construir un documento robusto y con visión de largo plazo que no solo regule el uso del suelo, sino que incorpore de manera transversal criterios de sostenibilidad, resiliencia ambiental y planeación participativa. Este enfoque es una respuesta directa al crecimiento acelerado, la densificación urbana y la presión sobre la infraestructura que experimenta Cancún, desafíos que requieren un marco de planeación moderno y ágil.
La ciudadanía, en el centro de la planeación
Ante el antecedente de desconfianza, la administración municipal ha puesto un énfasis especial en la inclusión y la apertura. El proceso se diseñará para asegurar que las voces de los habitantes, académicos, empresarios y organizaciones de la sociedad civil sean escuchadas e integradas en la nueva norma urbana. La meta es restaurar la confianza y construir un PDU que sea percibido como un proyecto colectivo, no como una imposición técnica.

De cumplirse a cabalidad con los compromisos y plazos establecidos, las autoridades municipales consideran que Benito Juárez tiene la oportunidad de convertirse en un referente nacional de planeación urbana moderna. El premio final, más allá del documento mismo, sería una Cancún mejor conectada, con servicios públicos eficientes, espacios públicos de calidad y, sobre todo, con una ciudadanía empoderada que toma decisiones activas sobre el futuro de su territorio.







