Comerciantes del Parque de las Palapas enfrentan prohibición de plásticos
A pesar de la entrada en vigor de sanciones municipales, varios comerciantes del emblemático Parque de las Palapas en Cancún continúan utilizando plásticos de un solo uso, argumentando que la migración a materiales biodegradables implica un aumento significativo en sus costos operativos que podría trasladarse a los precios finales de sus productos.
La situación presenta un escenario desigual: mientras vendedores de churros y marquesitas han logrado adaptarse, aquellos que ofrecen productos calientes como esquites, elotes y frappes encuentran barreras técnicas y económicas para cumplir con la normativa ambiental.

Barreras técnicas y económicas
Comerciantes consultados señalaron dos obstáculos principales para la transición:
Costo elevado: Los envases biodegradables son considerablemente más caros que los de plástico convencional.
Resistencia al calor: Para productos calientes, es complicado encontrar alternativas sostenibles que mantengan su integridad y sean seguras para el consumidor.
“Para nosotros es muy complicado utilizar vasos biodegradables porque, además de ser más costosos, la gente ya no pagaría más por un esquite. Seguimos buscando opciones de materiales más resistentes al calor que no impliquen más gasto”, expresó Andrea, vendedora de elotes y esquites en el parque.
Solicitud de prórroga y postura municipal
Ante esta situación, algunos vendedores adelantaron que solicitarán a las autoridades municipales una prórroga más allá del mes de febrero para evitar sanciones. Argumentan que no todos los giros comerciales tienen las mismas condiciones para cumplir inmediatamente con la normativa, y aunque reconocen el valor ambiental de la medida, piden que se contemplen excepciones o apoyos específicos para ciertos tipos de negocios.
El gobierno municipal, por su parte, mantiene su postura de aplicar sanciones a partir de febrero a quienes incumplan la prohibición, como parte del compromiso ambiental del estado de Quintana Roo.

Marco legal y objetivos ambientales
La medida se enmarca en la Ley para la Prevención, Gestión Integral y Economía Circular de los Residuos del Estado de Quintana Roo, conocida popularmente como la “Ley de Plásticos”, aprobada en 2019.
Esta legislación busca eliminar de manera definitiva productos como:
Popotes, platos, vasos, copas, tazas, charolas y cubiertos desechables
Bolsas de plástico
Artículos de poliestireno expandido (unicel)
El objetivo principal es proteger los ecosistemas costeros de la entidad, particularmente vulnerables a la contaminación por plásticos de un solo uso, que representan un riesgo significativo para la vida marina y el turismo, sector fundamental para la economía regional.
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