La mañana de este viernes se vivieron momentos de tensión en la supermanzana 218 de Cancún, cuando un fuerte estruendo dentro del supermercado Chedraui, ubicado en la avenida Talleres, activó los protocolos de emergencia de las autoridades de seguridad y rescate.
A través del número de emergencias 911, se reportó una presunta explosión en el establecimiento, lo que movilizó de inmediato a elementos de la Policía Cancún, bomberos, paramédicos de la Cruz Roja y personal de Protección Civil.

La causa: acumulación de vapor
Tras una revisión exhaustiva del área, las autoridades determinaron que no se trató de una explosión por gas ni de un artefacto peligroso. La alerta se debió a una acumulación de vapor en un ducto, que generó la saturación y el consiguiente estruendo que alarmó a trabajadores y clientes.
Fuentes cercanas al operativo señalaron que el hecho pudo originarse por el desprendimiento de un tubo del sistema de chimenea del área, lo que habría provocado la liberación repentina de vapor. El incidente solo dañó la tubería, sin representar riesgo para la estructura de la tienda ni para las personas en su interior.
Los bomberos realizaron una revisión minuciosa en las áreas de cocina, tortillería, panadería, así como en los ductos de gas y el tanque estacionario, descartando por completo cualquier fuga de gas o peligro de este tipo.

Atención a personas
Paramédicos atendieron en el lugar al menos a una persona por crisis nerviosa, quien se alteró al escuchar el estruendo, aunque no fue necesario su traslado a un hospital. Otros reportes indican que pudieron ser dos trabajadoras las que requirieron atención, una de ellas adulta mayor que también presentó crisis nerviosa. Afortunadamente, no se registraron personas lesionadas ni daños estructurales.
Cabe destacar que en el exterior del establecimiento circularon versiones sobre una explosión de grandes dimensiones y personas lesionadas, pero al interior se informó a las autoridades que no existía tal siniestro, confirmándose la falsa alarma tras las inspecciones.

Vuelve la calma
Luego de confirmar que no existía ningún riesgo, las autoridades se retiraron del lugar y la tienda continuó con sus operaciones con normalidad. El incidente, aunque generó una importante movilización de unidades de emergencia, no pasó a mayores, dejando solo el susto y la lección de que no todo estruendo es una explosión.








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