En Cancún, cámaras de vigilancia serán obligatorias para que bares y tiendas renueven su licencia
El inicio del refrendo anual de licencias de funcionamiento en Cancún introdujo una nueva regla de seguridad. Los establecimientos dedicados a la venta de bebidas alcohólicas, ya sea en envase cerrado o abierto, deberán instalar obligatoriamente cámaras de videovigilancia conectadas a los sistemas C2 y C5 del municipio. Este requisito es indispensable para que cerca de 9,000 negocios puedan obtener o renovar su permiso, según estimaciones del Ayuntamiento de Benito Juárez.

La medida, derivada de una reforma a la Ley de Hacienda municipal aprobada en marzo del año pasado, busca incrementar la seguridad en zonas de alta concentración de personas. La presidenta municipal, Ana Paty Peralta, ha señalado que el objetivo es fomentar la “corresponsabilidad” entre autoridades y empresarios, permitiendo una respuesta más rápida de la policía ante incidentes. El gobierno municipal optó por una aplicación gradual, comenzando con los giros de mayor riesgo asociados al alcohol.

Un trámite con alta demanda y un requisito de fondo
Desde las primeras horas del día, una alta afluencia de propietarios se presentó en las oficinas municipales para iniciar el proceso de refrendo. Sin embargo, más allá del trámite administrativo, la conversación giró en torno al cumplimiento del nuevo protocolo de seguridad. El secretario del Ayuntamiento, Pablo Gutiérrez, había adelantado que el proceso incluiría reuniones con cámaras empresariales para socializar los lineamientos técnicos de la videovigilancia y su integración al Centro de Control y Comando.

Las autoridades han sido enfáticas: la conexión de las cámaras no es una sugerencia, sino un requisito legal obligatorio para la obtención del refrendo. Esto significa que los negocios que no cumplan quedarán imposibilitados para operar legalmente. El objetivo declarado es triple: mejorar la vigilancia preventiva, disuadir la comisión de delitos y agilizar la atención de emergencias en tiempo real.
El desafío técnico y la expectativa de resultados
La implementación exitosa de esta política pública enfrenta varios retos. El primero es técnico y de coordinación: garantizar que los sistemas de miles de establecimientos distintos sean compatibles y se integren sin fallas a la red municipal del C5. El segundo es operativo y de supervisión: asegurar que las cámaras estén funcionando y transmitiendo adecuadamente, no solo instaladas.

La medida pone a prueba la capacidad del gobierno de Ana Paty Peralta para ejecutar regulaciones que impactan directamente al sector comercial. Su efectividad se medirá en los próximos meses, no solo por el número de cámaras instaladas, sino por si su presencia contribuye de manera tangible a reducir incidentes delictivos y a mejorar la sensación de seguridad en los corredores comerciales y de entretenimiento de Cancún.
Fuente: fiscalía general de la República







