La rectificación cervical es la pérdida de la curvatura fisiológica que tenemos en la columna vertebral a nivel cervical, lo que genera un dolor en la zona. Esta alteración se produce sobre todo en personas que tienen mucha rigidez o que han sufrido traumatismos.
En este vídeo, el entrenador personal Víctor Téllez (@vtellezcoach) nos muestra un ejercicio para mejorar este problema y mitigar las molestias. Antes de explicarlo, Téllez hace referencia al concepto de la biotensegridad, “que hace referencia a la tensión relativa que sucede en todo el cuerpo y por la que todo nuestro esqueleto está ajustado a una serie de equilibrios”.
Así, se trata de mejorar esa tensión relativa. Para llevar a cabo el ejercicio, necesitamos colocarnos a una distancia de cuatro dedos de la pared. A continuación, la idea consiste en establecer un punto de contacto entre nuestro cuerpo y la pared, empezando desde el cráneo y acabando en el coxis.
Alivia la sobrecarga de la pata de ganso con este ejercicio
La pata de ganso es la zona que une a varios músculos en la parte interior de la rodilla. Los corredores suelen sufrir molestias en esta parte, por lo es más que conveniente incluir en los entrenamientos diarios ejercicios que alivien o eviten este dolor.

Es frecuente que los deportistas, especialmente los corredores, sientan dolor en la conocida pata de ganso. Este es el nombre que recibe la zona tendinosa que une tres músculos: semimbranoso, sartorio y grácil, en la parte interna de la rodilla. Se trata de una parte de nuestro cuerpo que puede dar problemas a la hora de hacer ejercicios a una pierna debido a una falta de control unipodal de la cadera.
En este vídeo, el entrenador personal Víctor Téllez (@vtellezcoach) nos enseña un ejercicio para mitigar o evitar las molestias derivadas de la sobrecarga de la pata de ganso. Para ponerlo en práctica, necesitamos una banda elástica y un ladrillo de yoga.
En primer lugar, cogemos la banda con ambas manos y la colocamos detrás de la espalda. El objetivo, como indica Téllez, es activar el serrato anterior en posición de cuadrupedia. Sobre el ladrillo apoyamos la rodilla que nos esté provocando dolor. Con la espalda recta y los dos pies paralelos, elevamos la rodilla que queda en el suelo hasta la altura de la otra pierna.
A continuación, pasamos el brazo correspondiente a la rodilla que descansa en el bloque de pilates por debajo de la axila contraria y lo estiramos todo lo que podamos. Así, “mandamos una señal a todos los músculos que se coordinan para mantener esa estabilidad a una pierna que vas a necesitar en sus deportes y, normalmente, en tu carrera”, subraya Téllez.






