Planta de moscas estériles en Chiapas al 50%: la clave contra el gusano barrenador
La biofábrica más moderna de América, en construcción en Metapa, Chiapas, es la apuesta tecnológica de México y Estados Unidos para volver a erradicar una plaga que amenaza la salud del ganado, la economía y hasta los humanos.
En medio de una emergencia sanitaria que ha impactado la economía binacional, una alianza de ciencia y diplomacia avanza a buen ritmo en el sur de México. La construcción de la Planta Productora de Moscas Estériles en Metapa, Chiapas, registra un avance del 50% y se perfila para iniciar operaciones en el primer semestre de 2026. Esta información se confirmó recientemente a través de la página oficial de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA),
Se trata de una iniciativa conjunta entre los gobiernos de México y Estados Unidos, cuyo corazón palpitante será una tecnología limpia y efectiva: la Técnica del Insecto Estéril (TIE). Cuando esté en pleno funcionamiento, la planta producirá 100 millones de moscas estériles adicionales a la semana, duplicando así la capacidad actual que depende de insectos importados desde Panamá.

Un frente binacional contra una vieja amenaza
La plaga del Gusano Barrenador del Ganado (GBG), conocida internacionalmente como New World Screwworm, es una mosca cuya larva se alimenta del tejido vivo de mamíferos de sangre caliente, incluyendo ganado, fauna silvestre y humanos, causando la enfermedad de miasis. Su impacto es devastador para el sector pecuario, y tras reaparecer en Centroamérica en 2023, se ha propagado por siete estados del sur-sureste mexicano.
La respuesta ha sido una coordinación sin precedentes. La planta de Chiapas, un proyecto con una inversión conjunta de 51 millones de dólares (30 millones de México y 21 millones de EE.UU.), forma parte de un esfuerzo mayor que incluye la apertura de un centro de dispersión en Tampico y la planeación de otro en Texas.
Como detalló la Secretaría de Agricultura, el progreso no solo incluye obra civil, sino que el personal del Senasica ya completó su entrenamiento en las instalaciones de la Comisión Panamá-Estados Unidos (COPEG), asegurando que México cuente con expertos para operar la biofábrica.
Un reloj biológico contra la plaga
La estrategia de la TIE es un método de control de natalidad natural para la plaga. En las instalaciones de Metapa, las moscas pasarán por un proceso de 21 días en laboratorios de bioseguridad nivel 2, donde serán criadas, alimentadas y finalmente esterilizadas mediante irradiación con Cobalto-60. Una vez estériles, estas moscas macho serán liberadas por avionetas en las zonas de contagio.
Al aparearse con hembras silvestres, estas uniones no producirán descendencia, lo que reduce progresivamente la población de la plaga sin necesidad de químicos.
“Es un control natal de la población… totalmente ecológico”, explicó un genetista involucrado en el proyecto a medios nacionales.
Más allá de la ciencia: economía, comercio y esperanza
La urgencia del proyecto trasciende lo sanitario. El cierre de la frontera estadounidense a la exportación de ganado vivo mexicano, derivado del brote, ha generado pérdidas millonarias. Según estimaciones del sector, se han dejado de exportar más de 1.2 millones de cabezas de ganado, con una pérdida calculada en 1,448 millones de dólares.
La nueva planta es clave para recuperar la confianza comercial y reabrir los mercados. Al duplicar la capacidad de producción de moscas estériles, México refuerza su compromiso con el control de la plaga, cumpliendo con protocolos internacionales y protegiendo un sector estratégico.
Los expertos son cautelosamente optimistas. Mientras que la primera erradicación de esta plaga en México, también desde Chiapas en la década de 1990, tomó casi dos décadas, ahora se habla de un plazo significativamente menor, con algunos funcionarios aspirando a lograrlo en unos cinco años.
Con la puesta en marcha de esta “biofábrica” en Chiapas y los esfuerzos paralelos en Estados Unidos, se proyecta una producción regional de hasta 500 millones de moscas estériles semanales, ofreciendo una esperanza concreta para erradicar una de las plagas más temidas del continente.
Fuente: gob.mx/agricultura/prensa








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