MADRID, 14 de julio.— Desde el viernes pasado, luego de que se dio a conocer que es objeto de investigaciones por presuntas transferencias irregulares, el ex presidente de México, Enrique Peña Nieto, puso a la venta una de sus lujosas propiedades en la capital española.
Se trata de la propiedad que el ex mandatario adquirió en el municipio de Almagro de Madrid, en la señorial calle José Abascal, que le posibilitó al expresidente conseguir una golden visa o visado dorado, un permiso de residencia en España para ciudadanos extracomunitarios que el Gobierno concede a los profesionales altamente cualificados, emprendedores o inversores que adquieran inmuebles de más de 500.000 euros (504.072 dólares), como fue el caso de Peña Nieto.
De acuerdo con una publicación del diario español El País, se trata de una vivienda de 139 metros cuadrados ubicada en el primer piso de una finca de aspecto clásico erigida en 1980.
El inmueble dispone de un gran salón, una cocina abierta, dos baños y una terraza de 34 metros. Y techos de cuatros metros de altura.
“Es la joya”, asegura la empresa inmobiliaria a cargo de la comercialización del inmueble, por la que el ex mandatario pide 552,918 dólares, poco más de $11 millones de pesos.
El agente inmobiliario presenta a la propiedad como un “impresionante piso recién reformado”, en el barrio madrileño de Almagro.
El dormitorio del inmueble tiene un baño suite y un amplio vestidor. “Es una vivienda impresionante, lista para entrar a vivir con muebles, electrodomésticos, todo incluido en el precio”, reza el anuncio.
“Está en una zona con mucho encanto para ir de compras. Destaca la proximidad con el eje de Fuencarral y el Barrio de Salamanca”, añade el folleto promocional.
El inmueble del exmandatario se encuentra en una vía de viviendas antiguas y sin renovar que contrasta con el lujo, la calidad y el moderno diseño del apartamento. Su principal valor inmobiliario radica en estar situado a escasos 50 metros de la señorial calle José Abascal.
La propiedad de Peña Nieto, que fue escriturada el 18 de septiembre de 2020, se adquirió sin hipoteca y gracias a una remodelación posterior del inmueble, que convirtió el local comercial inicial en un “piso de lujo”.
Fuentes cercanas al expresidente aseguran que pagó por esta vivienda algo más de 504.072 dólares (500.000 euros) a los que habría que añadir los gastos de la remodelación y decoración de la casa.
Al pedir por la vivienda 552,918 dólares, el margen de ganancia es escaso, según señalan expertos inmobiliarios. “La casa estuvo en obras hace más de un año. Son los de la embajada mexicana, vienen muy poco”, explica un empleado de un local próximo.
Peña Nieto ha utilizado esta lujosa vivienda apenas tres semanas, según distintos testimonios.
La adquisición del inmueble del barrio de Almagro posibilitó al expresidente conseguir una golden visa o visado dorado, un permiso de residencia en España para ciudadanos extracomunitarios que el Gobierno concede a los profesionales altamente cualificados, emprendedores o inversores que adquieran inmuebles de más de 500.000 euros (504.072 dólares), como fue el caso de Peña Nieto.
El trámite fue aprobado en 2013 por el expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy. Y, desde entonces, ha permitido la rápida instalación en España de centenares de ciudadanos rusos, chinos o venezolanos.
A pesar de haber adquirido esta propiedad, PeñaNieto vivía en el exclusivo fraccionamiento de Valdelagua, en el municipio madrileño de San Agustín de Guadalix (13.538 habitantes).
Su residencia es un chalet levantado sobre una parcela de 2,500 metros cuadrados que figura a nombre de una constructora.
Se trata de una firma que lo adquirió a través de una hipoteca de 889.500 euros y está controlada por un empresario con intereses en México y Chile.
Peña Nieto se encuentra en el centro de la polémica después de que el pasado jueves Pablo Gómez, titular de la UIF —rama de la secretaría de Hacienda contra el blanqueo— anunciara que la FGR le investigaba por percibir un millón de dólares (más de 20 millones de pesos ) mediante un esquema que posibilitó el cobro en una cuenta en España entre 2019 y 2020, cuando el priista ya había abandonado el poder.