Cancún.- La grave saturación carcelaria que enfrenta Quintana Roo obligó al gobierno estatal a reactivar el proyecto del Centro Penitenciario Estatal de Máxima Seguridad, una obra que requerirá más de 3 mil millones de pesos y que busca responder a un sistema penitenciario que opera al límite desde hace varios años.
El secretario de Seguridad Ciudadana, Julio César Gómez Torres, informó que la población penitenciaria asciende actualmente a 4 mil 600 personas privadas de la libertad, cifra que supera la capacidad real de los centros existentes y que ha obligado a habilitar dormitorios improvisados y áreas de estancia temporales para evitar un colapso mayor.
El jefe policiaco reconoció que la infraestructura actual se quedó rezagada ante el incremento de detenciones vinculadas a proceso han tenido que hacer ampliaciones de dormitorios y espacios de estancia para atender el rezago.
Detalló que el nuevo penal se proyecta en un predio ubicado en los límites de Benito Juárez y Leona Vicario, con una capacidad inicial para 2 mil internos y posibilidad de expansión hasta 8 mil, un indicador de la magnitud del desbordamiento que ya enfrenta el sistema estatal.
Aunque el proyecto cuenta con estudios técnicos y terreno autorizado, la obra se ha retrasado por la actualización de la normatividad que regula a los centros de máxima seguridad, un proceso que ha demorado la obtención de recursos federales. Dijo que la expectativa es iniciar la primera fase en el segundo semestre de 2026, siempre que sea incluido en el presupuesto del próximo año.
Finalmente, el funcionario admitió que los actuales centros penitenciarios crecieron de manera irregular y sin una planeación adecuada, lo que agravó el problema de saturación que ahora requiere inversiones millonarias para corregirse.







