Un adolescente de 14 años murió el pasado viernes en la localidad española de Getafe (Madrid), después de haber bebido una lata de una bebida energizante a la que le habían agregado dos gramos de la llamada ‘cocaína rosa’ o ‘tusi’, una droga que mezcla sustancias como la ketamina o el éxtasis.
El menor, que fue identificado como Ryan, se había reunido con dos amigos y otros jóvenes a quienes habían conocido por Instagram y que presuntamente agregaron la droga a la bebida sin que el joven se diera cuenta.
Sin embargo, la Policía Nacional española señaló que el adolescente ingirió por voluntad propia la sustancia, aunque no descartó ninguna hipótesis.
¿Qué es la ‘cocaína rosa’?
El profesor del grado en Psicología y experto en adicciones de la Universidad Europea de Canarias, Jorge Pastor, explicó qu la ‘cocaína rosa’ o ‘tusi’ es una sustancia compuesta, principalmente, por ketamina, cafeína y otros componentes psicoactivos, aunque “su composición puede variar” dependiendo de quién la elabore, ya que “no existe una única receta” para esta droga.
En cambio, si este tipo de droga está elaborada con otras sustancias psicoestimulantes diferentes, como la cafeína, “nos vamos a encontrar con una sobreactivación del sistema nervioso”, dijo, y añadió que “si juntamos las dos sustancias, sedante y activa, puede tener efectos muy diferentes”.
Cocaína rosa y cocaína
En cuanto a la comparación entre la ‘cocaína rosa’ y la cocaína, Jorge Pastor explicó que las dos sustancias “no tienen nada que ver”, ya que “solamente tienen en común el nombre”.
Tipo de adicción
Respecto a la adicción que puede provocar el ‘tisu’, Pastor recordó que “cualquier fármaco, si se toma durante un tiempo prolongado, puede crear una adicción“, algo que “dependerá de la tolerancia y de la dependencia de cada persona”.
El experto en adicciones de la Universidad Europea de Canarias también manifestó que son “varios” los riesgos para la salud del consumo de ‘cocaína rosa’. “Podemos encontrarnos con taquicardia, hipertensión, falta de sueño, incluso bajo estado de ánimo si no se consume a largo plazo”, añadió.
“Si las sustancias que se consumen son estimulantes podemos tener pérdida de sueño, estado de vigilia constante, ansiedad y pueden aparecer tics”, dijo Pastor, al tiempo que aseguró que un consumo prolongado de este tipo de droga puede llevar a generar “falta de autoestima, pérdida de relaciones sociales y una pérdida económica, que conlleva culpabilidad”.
Consumo de drogas entre jóvenes
Pastor señaló que cada vez acuden más jóvenes a su consulta en busca de ayuda por consumo de drogas, algo que el experto relaciona con las redes sociales, que “conectan unos con otros” y que “facilitan” el acceso a este tipo de sustancias.
“La disponibilidad de drogas está muchísimo más accesible con las redes sociales. Nadie va publicando en Facebook o en Instagram que vende ‘cocaína rosa’, pero sí que se generan contactos entre unos y otros que pueden llevar al intercambio”, ha declarado.
En este sentido, manifestó que es necesario que los jóvenes tengan una mayor información sobre las drogas y sobre los efectos que pueden tener en el organismo.
“Sobre todo, tenemos que educar en el tema de sintomatología, de lo que puede suceder en el organismo y del impacto que puede tener. Tenemos un montón de campañas de publicidad, por ejemplo, con el tabaco, con imágenes en las cajetillas, y al final el consumo sigue estando ahí. Pero con una educación emocional centrada en darse cuenta de cuándo necesitan ayuda, podríamos mejorar la situación”, ha explicado.
Del mismo modo, el experto afirmó que los jóvenes deben buscar ayuda psicológica cuando “se pierda el control de la situación”, es decir, “que por mucho que han intentado dejarlo, no lo consiguen”.







