Hijo de Ebrard y embajada reavivan debate sobre recursos públicos
La estancia de Marcelo Ebrard, actual secretario de Economía volvió a colocarse en el centro del debate público luego de que se revelara que su hijo vivió durante meses en la residencia oficial de la Embajada de México en Londres.
La información, difundida por el medio Latinus y retomada por diversos medios, generó cuestionamientos sobre el posible uso de instalaciones diplomáticas para fines personales y abrió una discusión sobre los límites en el uso de recursos públicos por parte de funcionarios.

Vivió meses en la residencia diplomática
De acuerdo con reportes periodísticos, Marcelo Patrick Ebrard Ramos, hijo del exsecretario de Relaciones Exteriores, vivió entre 2021 y 2022 en la residencia oficial de la Embajada de México en Londres mientras realizaba estudios en Reino Unido.
Durante ese periodo habría ocupado una de las habitaciones principales de la residencia ubicada frente a Belgrave Square, una de las zonas más exclusivas de la capital británica.
Según las versiones difundidas, el joven contó con diversos servicios que forman parte de la operación del inmueble diplomático, como limpieza, preparación de alimentos y apoyo doméstico por parte del personal de la sede.
Ebrard responde a la polémica
Ante las críticas, Marcelo Ebrard reconoció que su hijo permaneció en la embajada aproximadamente seis meses, pero rechazó que se haya tratado de un uso indebido de recursos públicos.
El funcionario explicó que su estancia ocurrió durante la pandemia de Covid-19 y aseguró que fue posible gracias a una invitación de la entonces embajadora Josefa González‑Blanco Ortiz Mena, quien habría ofrecido alojarlo temporalmente.
Ebrard afirmó que la decisión respondió a una preocupación familiar por la seguridad y salud de su hijo en el extranjero, y sostuvo que no se utilizaron recursos del Estado de manera irregular.
Surgen cuestionamientos sobre ética pública
Pese a la explicación del funcionario, el caso generó críticas en sectores políticos y mediáticos que consideran que el uso de instalaciones oficiales para hospedar a familiares de funcionarios puede representar un conflicto ético.
Especialistas y exfuncionarios diplomáticos señalan que las residencias oficiales están destinadas principalmente para el embajador, su familia o invitados con actividades oficiales, por lo que el caso ha alimentado el debate sobre la transparencia y el manejo de recursos del servicio exterior mexicano.
La polémica surge además en un momento en que la embajada mexicana en Reino Unido enfrenta cuestionamientos por prácticas administrativas durante administraciones anteriores, lo que ha vuelto a colocar bajo escrutinio el funcionamiento de la sede diplomática.







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