Hospital General de Cancún sin agua: Contrato no renovado obliga a personal a comprar agua
Una grave escasez de agua purificada afecta la operación del Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez” en Cancún. La falta de renovación del contrato con la empresa Bepensa, encargada del suministro, ha dejado sin garrafones a este centro hospitalario, obligando al personal médico a solventar la compra con su propio dinero y a los pacientes a depender del agua que sus familias puedan llevarles.
El servicio de suministro de garrafones de agua por parte de Bepensa concluyó en diciembre de 2025, y los existentes se agotaron durante las primeras semanas de enero de 2026. Desde entonces, “el personal ha tenido que solventar los gastos para comprar agua y algunos pacientes que tienen familia se les pide que lleven botellas para su propio consumo”.
Un problema de raíz: más allá del agua
La crisis por la falta de agua purificada es solo la punta del iceberg de una serie de carencias crónicas que reporta el personal. En declaraciones a medios locales, los trabajadores han manifestado problemas recurrentes con la dotación de insumos médicos y fallas en la infraestructura, como baños que llevan meses sin funcionar adecuadamente, pese a las quejas elevadas a las autoridades.
El Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez” es una unidad de los Servicios Estatales de Salud ubicada en la Supermanzana 65 de Cancún. Esta situación de desabasto contrasta con los anuncios recientes de la gobernadora Mara Lezama sobre la recuperación del antiguo edificio de este mismo hospital, cerrado desde 2017, para convertirlo en un nuevo Hospital Materno Infantil.


Silencio oficial y atención médica en riesgo
Hasta la noche del 6 de enero, ninguna autoridad de los Servicios de Salud del estado había emitido una postura oficial ni había informado sobre medidas concretas para resolver la falta de agua o los demás problemas reportados.
Este vacío en el suministro de un recurso básico como el agua purificada pone en riesgo la higiene y la atención adecuada de los pacientes. La situación también cuestiona la gestión de contratos y el mantenimiento de la infraestructura en un hospital clave para la atención pública en la zona norte de Quintana Roo. Los ciudadanos esperan una respuesta pronta y efectiva de las autoridades responsables.







