Puerto Príncipe, la capital de Haití, quedó prácticamente paralizada este lunes, con escuelas y bancos cerrados, tras la declaración del estado de emergencia debido al asalto por parte de pandillas a una prisión que permitió la fuga de miles de reclusos.
Pocas personas se aventuraron a salir a las calles, apenas para comprar elementos esenciales como agua y combustible, luego del toque de queda decretado la noche del domingo, constataron periodistas de la AFP.
La fuga masiva de la Penitenciaría Nacional, la principal cárcel del país, ocurrida tras el ataque pandillero que dejó al menos una docena de muertos, se produjo en medio de una nueva oleada de violencia en Puerto Príncipe, donde bandas armadas que controlan gran parte de la ciudad han atacado el aeropuerto internacional y edificios policiales.
Esto llevó al gobierno el domingo a decretar el estado de emergencia en el departamento Ouest, que incluye Puerto Príncipe, y el toque de queda en la capital entre las 18:00 y las 05:00 horas locales hasta el miércoles 6 de marzo, informó un comunicado oficial.
Guterres “reitera la necesidad de una acción urgente, especialmente para dar apoyo financiero a la misión multinacional de seguridad” respaldada por Naciones Unidas, afirmó su portavoz, Stephane Dujarric.
Exmilitares colombianos bajo custodia
Las pandillas han declarado que quieren la renuncia del primer ministro Ariel Henry, quien ha gobernado esta nación caribeña desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse, en 2021.
Desde entonces, la presidencia ha estado vacante. Las últimas elecciones se celebraron en 2016.
El gobierno indicó que el objetivo de las restricciones es “restablecer el orden y retomar el control de la situación” y que el toque de queda se instauró “debido a la degradación de la situación de seguridad” en Puerto Príncipe.
Los 17 exmilitares colombianos detenidos por el crimen de Moïse y que se encontraban en la prisión asaltada decidieron no huir debido a que fueron amenazados de muerte por una banda criminal, según su abogada Sondra Macollins.
La banda de los Barbecue estaba esperándolos para ejecutarlos en la puerta de la prisión”, denunció a Blu Radio de Colombia.
Los exsoldados fueron sacados de esa cárcel el domingo, luego de una solicitud de la cancillería colombiana, que pidió proteger “la integridad física y seguridad” de los reclusos. Autoridades de Colombia y familiares han denunciado maltrato dentro de la prisión.
Cadáveres alrededor de la prisión
Tras la muerte de Jovenel Moïse, Haití se ha visto sumida en una grave crisis política, humanitaria y de seguridad, con las fuerzas estatales se ven desbordadas por la violencia de bandas que ya tomaron control de zonas enteras del país, incluida la capital.
Un periodista de la AFP que visitó la cárcel el domingo por la mañana vio una decena de cadáveres en los alrededores de la prisión. Algunos presentaban impacto de bala o proyectil, precisó.
La puerta estaba “abierta” y “no había casi nadie”, constató.
Se contaron muchos cadáveres de detenidos”, declaró a la AFP Pierre Espérance, director ejecutivo de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH).
Sólo un reducido número de los 3,800 reclusos estimados siguen dentro de la prisión, según Esperance.
El poderoso líder pandillero Jimmy Cherisier, apodado “Barbecue”, dijo en un vídeo publicado en redes sociales que los grupos armados actúan en conjunto “para lograr que el primer ministro Ariel Henry dimita”.
Según el gobierno haitiano, el sábado por la noche, agentes de policía “intentaron repeler un asalto de bandas criminales a la Penitenciaría Nacional y a la prisión de Croix des Bouquets”.
El asalto “dejó heridos a varios presos y miembros del personal penitenciario”. Se desconoce cuántos detenidos lograron escapar. En Croix des Bouquets había unos 1,450 reclusos.






