La movilización de fuerzas de seguridad en Ecuador tras el decreto del presidente, Daniel Noboa, para “neutralizar” a bandas criminales en el país augura una muy larga y compleja batalla contra el crimen, a decir de especialistas. La lucha contra
Indican que además es probable que contribuya a una mayor emigración desde Ecuador, que de por sí ya había empezado a aumentar. Encima de todo, los expertos alertan que la situación es especialmente complicada porque, de inicio, el mandato de Noboa termina en tan solo 18 meses.
“Es una amenaza enorme a la gobernanza en Ecuador lo que está pasando, sobre todo porque esta presidencia apenas estaba empezando”, dice Benjamin Gedan, director del programa sobre América Latina del grupo de investigación Wilson Center. Noboa llegó al poder a finales de noviembre.
“Aunque estos problemas se han ido gestando desde hace tiempo, el estallido de esta semana ha generado muchísima presión… pero, claro, estos no son temas que se resuelven fácil ni rápido”, agrega. “Es difícil pensar que Ecuador no se encamina a un largo largo ciclo de combate contra el crimen organizado y es difícil pensar que esa trayectoria pudiera ser más sencilla que la que han tenido México o Colombia” ante problemas parecidos aunque no iguales.
El contexto ecuatoriano es diferente al de esos países, donde desde hace ya décadas se busca combatir a los cárteles y a las insurgencias vinculadas al narcotráfico (mientras que en Ecuador hay poca experiencia con esos niveles de violencia, lo cual complicará la respuesta militar y de las cortes mientras se preparan mejor, dice Gedan). La lucha contra




