¿Realmente se van a acabar los privilegios políticos o solo los van a disfrazar? Esa es la pregunta que muchos se hacen después de conocer el tan esperado “Plan B” electoral que Claudia Sheinbaum presentó este martes en su conferencia matutina.
La iniciativa que será enviada al Senado propone cambios importantes como la reducción de regidores, topes al presupuesto de congresos locales y límites salariales a funcionarios electorales. Pero también tiene ausencias notables: los privilegios de los partidos políticos quedaron intactos, esto de acuerdo a lo publicado en la opinionqr.com.
El Plan B que Sheinbaum prometía como una reforma profunda al sistema político terminó siendo una negociación con los aliados. Y los grandes ganadores de esta historia son el PVEM y el PT.

Lo que sí toca: gobiernos locales (la mayoría de Morena)
La iniciativa propone medidas concretas que afectan directamente a los ayuntamientos y congresos estatales:
| Medida | Propuesta | ¿A quién afecta? |
|---|---|---|
| Regidores | Mínimo 7, máximo 15 por municipio | A todos los ayuntamientos del país |
| Presupuesto de congresos locales | Tope del 0.7% del presupuesto estatal | A los 32 congresos locales |
| Salarios de autoridades electorales | Que nadie gane más que la presidenta | INE, tribunales y organismos locales |
| Gasto del Senado | Reducción progresiva del 15% | Al Senado de la República |
Estas medidas impactan principalmente a gobiernos municipales y estatales, y hay un dato que no pasó desapercibido: la mayoría de esos congresos y ayuntamientos son gobernados por Morena. Es decir, el partido de Sheinbaum está proponiendo recortar los recursos que manejan sus propios gobiernos locales, mientras que los privilegios de los partidos políticos nacionales —como el Verde y el PT— se quedan como están.
Lo que no tocó: los partidos (por ahora)
La presidenta confirmó lo que ya se venía rumoreando: el punto más polémico del Plan B —el que permitiría someter a consulta popular temas electorales como el financiamiento a partidos— se quedó fuera.
Y la razón, según lo dicho por la propia mandataria, es política: no hubo consenso con los aliados.
“Como presidenta voy a seguir insistiendo. Ya no se pudo con esa reforma constitucional, pero no por eso uno va a dejar de decirla”, comentó Sheinbaum durante la conferencia.

Así mismo, defendió la alianza con el Verde y el PT, asegurando que hay “muchísimas coincidencias” y que no hay que olvidar que con ellos se ha votado a favor de la mayoría de las reformas constitucionales.
¿Y el dinero de los partidos?
La iniciativa no propone reducir el financiamiento público a los partidos políticos, uno de los temas más criticados por la ciudadanía. Tampoco toca otros privilegios como:
Las prerrogativas millonarias que reciben cada año
Los topes de gastos de campaña
Las estructuras burocráticas de los partidos
En resumen: el Plan B recorta gobiernos, pero no toca a los partidos que mantienen a flote la alianza oficialista.
La justificación: “se votó por todo lo demás”
Sheinbaum fue clara al explicar por qué decidió no presionar en este tema:
“Le corresponderá a Morena decidir sus alianzas, pero no hay que olvidar en todo lo que sí se está de acuerdo”.
Es decir, para mantener la coalición con el Verde y el PT, el gobierno decidió ceder en el punto más espinoso: tocarles los recursos a los partidos.
Sheinbaum insiste en que “la honestidad da resultados” y que su gobierno seguirá impulsando la austeridad. Pero en este Plan B, los primeros aplausos se los llevaron el Verde y el PT, y los primeros afectados fueron los gobiernos locales. Casualidad o estrategia, usted juzgue.
Fuente: laopinionqr.com






