Donald Trump derrotó a Nikki Haley en las primarias republicanas de Carolina del Sur.
El resultado consolidará aún más su control de la carrera por ser el candidato presidencial de su partido.
Señor Trump Consiguió su cuarta victoria primaria consecutiva el sábado, propinándole una derrota vergonzosa al último gran rival que le quedaba en su estado natal.
Ganó con un 59,8% de apoyo, frente a un 39,5% de Haley, según la cadena estadounidense socia de Sky, NBC News.
Trump llegó a las primarias con una enorme ventaja en las encuestas y el respaldo de los principales republicanos del estado, incluido el senador Tim Scott.
En un discurso posterior a su victoria, Trump calificó la victoria como “incluso mayor de lo que anticipábamos”.
“Nunca había visto al Partido Republicano tan unido como lo está ahora”, dijo Trump, prometiendo que, si es elegido, “nuestro país será respetado nuevamente, respetado como nunca antes”.
“Así que ésta es una velada fantástica”, dijo.
El margen de victoria de Trump muestra que su control sobre el partido se está fortaleciendo
Su victoria se basa en el impulso que ha adquirido tras victorias en Iowa, Nevada y New Hampshire.
Haley, que se desempeñó como embajadora de la ONU, pasó semanas recorriendo el estado que eligió dos veces a su gobernador advirtiendo que Trump, que tiene 77 años y enfrenta cuatro acusaciones, es demasiado mayor y está demasiado distraído para volver a ser presidente.
En repetidas ocasiones ha prometido permanecer en la carrera incluso si perdiera su estado natal, y reiteró esa promesa en un discurso el sábado por la noche.




