Restauración manglar Cozumel: Avanzan con éxito 5,500 m² en la Laguna Colombia de Punta Sur
La Laguna Colombia, en el corazón de Punta Sur, se está convirtiendo en un laboratorio viviente de restauración ecológica. Durante 2025, un programa de la Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC) logró intervenir 5,500 metros cuadrados de manglar, una cifra que no solo habla de superficie, sino de un ecosistema que recupera su pulso. La prueba más clara es el regreso de especies sensibles como la garza cucharón, que ha vuelto a anidar en un islote que hace años fue rehabilitado por niños y jóvenes de la isla. Estos avances, reportados por el gobierno de Quintana Roo, muestran cómo la constancia y un método basado en la ciencia pueden revertir el daño ambiental.

Jesús Benavides Andrade, director de Punta Sur, describió el sitio como un “laboratorio viviente” donde la naturaleza responde positivamente. El trabajo no se limita a plantar; incluye acciones técnicas clave para restablecer las funciones naturales del humedal:
Mantenimiento del flujo hidrológico para que el agua salada y dulce circule correctamente.
Elevación de terrazas para crear condiciones ideales para el crecimiento de las raíces del mangle.
Dispersión de propágulos (las semillas del mangle) en zonas de desarrollo.
Estas intervenciones están dando frutos concretos. Además de la garza cucharón, se ha registrado la presencia de flamencos rosados en la Laguna Chun Chacaab, otro humedal del parque, lo que indica un equilibrio ecológico cada vez más estable en toda el área protegida.


Un modelo que educa mientras restaura: la comunidad como pilar
El éxito de Punta Sur se basa en un enfoque práctico y de aprendizaje experiencial. Escuelas, grupos ambientalistas y voluntarios locales han sido parte fundamental de las jornadas de restauración, aprendiendo sobre la importancia del manglar no desde un libro, sino desde la tierra misma. La FPMC complementa este trabajo con talleres teóricos y prácticos, consolidando un modelo integral que entrelaza conservación, educación y sentido de pertenencia comunitaria.
Este esfuerzo colectivo ha logrado que la restauración no sea una tarea exclusiva de expertos, sino una responsabilidad compartida que fortalece el tejido social de Cozumel y educa a las nuevas generaciones en la importancia de proteger su patrimonio natural.

Una restauración alineada con la visión estatal de bienestar
La directora general de la FPMC, Juanita Alonso Marrufo, vinculó este logro al “Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo”, impulsado por la gobernadora Mara Lezama. Este marco busca precisamente eso: convertir la conservación ambiental en una tarea corresponsable entre instituciones y ciudadanía.
La recuperación de 5,500 m² de manglar en Punta Sur es más que un número; es un caso de éxito demostrable que sienta un precedente. El reto ahora es sostener este impulso, escalar el modelo a otras áreas degradadas de la isla y demostrar que la restauración ecológica, cuando se hace con método y comunidad, es una de las inversiones más rentables para el futuro de Quintana Roo.








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