A pesar de los avances en materia de igualdad, los datos más recientes confirman que las mujeres en México continúan ganando significativamente menos que los hombres. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en julio de 2025, el ingreso mensual promedio de las mujeres fue de 7,905 pesos, mientras que el de los hombres alcanzó 12,016 pesos.
Esto representa una diferencia cercana al 34%. En términos prácticos, significa que por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer recibe en promedio 66 pesos.
Cifras que duelen: la brecha en números
La desigualdad salarial no es un tema nuevo, pero las cifras más recientes confirman su persistencia. La ENIGH 2024 revela que la brecha salarial de género se mantiene como un desafío estructural en el país.
| Concepto | Hombres | Mujeres | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Ingreso mensual promedio | $12,016 | $7,905 | $4,111 (34% menos) |
| Por cada 100 pesos | $100 | $66 | – |
Mauricio Rodríguez, titular de la Unidad de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI, detalló que esta brecha ha sido persistente a lo largo de los años, aunque se ha ido cerrando de manera paulatina.
“Por cada peso que ganan los hombres en el país, las mujeres percibieron sólo 66 centavos”, explicó.
Por grupos de edad, el mayor ingreso en hombres llega entre los 40 y 59 años, mientras que en las mujeres alcanza su punto máximo entre los 30 y 49 años, lo que evidencia que las oportunidades laborales y de crecimiento salarial no son las mismas para ellas.

Maternidad, el factor que castiga los ingresos
Uno de los hallazgos más reveladores de la encuesta es cómo la maternidad impacta directamente en los ingresos de las mujeres. Los datos muestran que a las mujeres se les penaliza más por tener más hijos.
Las mujeres con cuatro o más hijos ganan en promedio 5,745 pesos mensuales.
Los hombres con dos hijos alcanzan los 15,303 pesos mensuales.
Mientras que las mujeres tienen un ingreso máximo cuando solo tienen una hija o hijo (28,027 pesos trimestrales), los hombres alcanzan su mejor ingreso cuando tienen dos hijos (45,908 pesos trimestrales).
Quintana Roo: paraíso turístico, desigualdad laboral
En el caso de Quintana Roo, los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2025 indican que durante 2025 la población ocupada superó las 988 mil personas, de las cuales aproximadamente 400 mil son mujeres y 587 mil hombres.
Esto refleja que los hombres continúan teniendo mayor presencia en el mercado laboral estatal, especialmente en sectores económicos estratégicos como turismo, comercio y servicios.
Según un análisis del observatorio México, ¿cómo vamos? (MCV), Quintana Roo se encuentra entre las cinco entidades del país con mayor brecha salarial, donde 20 de cada 100 mujeres ganan menos que un hombre aun cuando desempeñan labores similares.
Las cinco entidades con mayor disparidad en los ingresos entre hombres y mujeres son:
| Entidad | Brecha salarial |
|---|---|
| Aguascalientes | 24.9% |
| Querétaro | 22.7% |
| Nuevo León | 22.5% |
| Sinaloa | 21.6% |
| Quintana Roo | 20.7% |
El estudio advierte que un mayor desarrollo económico no siempre se traduce en una menor brecha salarial. Por el contrario, en algunos estados esta desigualdad resulta más marcada.
Mónica Orozco, directora general de GENDERS e investigadora asociada del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), señala que una de las características de la discriminación laboral de género son las diferencias salariales en puestos altos y directivos:
“Las mujeres con mayor escolaridad en posiciones más elevadas solemos recibir menores ingresos que los que reciben nuestros pares hombres, con el mismo nivel de formación educativa o incluso en los mismos niveles de puestos directivos”.
Informalidad: la trampa del empleo femenino
En entidades turísticas como Quintana Roo, miles de mujeres trabajan en sectores como hotelería, restaurantes, comercio y servicios vinculados al turismo. Aunque estas actividades generan empleo, especialistas advierten que muchas trabajadoras se concentran en puestos con menores ingresos o en condiciones laborales más precarias, lo que contribuye a ampliar la brecha económica.
De acuerdo con la ENOE, muchas mujeres optan por el empleo informal, donde encuentran mayor flexibilidad para cumplir con sus responsabilidades familiares y de crianza. El trabajo informal representa una desventaja adicional para las mujeres, pues se ejerce en condiciones más precarias y con mayores riesgos: sin acceso a seguridad social, guarderías y con una diferencia salarial más pronunciada que en el sector formal.
En Quintana Roo, se estima que cerca de 34 mil personas que se dedican al trabajo en hogares particulares no cuentan con seguro social, de las cuales cerca del 90% son mujeres. Estas trabajadoras devengan salarios por debajo del promedio estatal, alrededor de 2,800 pesos mensuales, sin contar prestaciones de ley.
Sin embargo, hay datos alentadores: durante la administración de la gobernadora Mara Lezama, la informalidad femenina se redujo de 47% a 45%, y Quintana Roo figura entre los primeros 10 estados con menor tasa de informalidad en el país.
El trabajo invisible que nadie paga
Uno de los factores estructurales que explica la brecha salarial es la distribución desigual del trabajo no remunerado. Axel Eduardo González Gómez, coordinador de datos de MCV, explica:
“Uno de los principales puntos que explica las brechas salariales en México es el mayor número de horas que las mujeres dedican a labores no remuneradas dentro del hogar”.
Las cifras son contundentes:
Las mujeres dedican en promedio 41 horas semanales a trabajo no remunerado (doméstico y de cuidados).
Los hombres dedican solo 19 horas semanales a estas labores.
Las mujeres trabajan en promedio 36 horas semanales en empleo remunerado, frente a 43 horas de los hombres.
Este trabajo no pagado, según el INEGI, representa el 26.3% del producto interno bruto (PIB) nacional, equivalente a 8.4 billones de pesos.
Trabajo sí, pero con derechos
Organismos nacionales e internacionales han señalado la importancia de fortalecer políticas públicas que garanticen igualdad salarial, acceso a empleos formales y condiciones laborales justas para las mujeres.
La promoción de empleos dignos, con prestaciones y seguridad social, se considera clave para reducir la desigualdad económica y avanzar hacia un mercado laboral más equitativo.
Avances legislativos en Quintana Roo
En abril de 2025, el Congreso del Estado aprobó reformas a la Constitución Política de Quintana Roo para garantizar la igualdad salarial. La reforma al artículo 13 constitucional establece que:
“El Estado garantizará que al trabajo igual corresponda un salario igual, sin tener en cuenta sexo, género ni nacionalidad. Las leyes establecerán los mecanismos tendientes a reducir y erradicar la brecha salarial de género”.
Con esto, queda al rango constitucional un ordenamiento contra cualquier tipo de discriminación en razón de género que impacte en un menor salario en detrimento del derecho de las mujeres.
Acciones en marcha
El gobierno estatal impulsa programas como “Empléate Mujer Quintana Roo” con ferias de empleo que ofertan vacantes formales. La titular del Servicio Estatal del Empleo ha destacado que la formalización permite acceder a beneficios como fondos para el retiro y créditos laborales.
Especialistas coinciden en que para reducir la brecha se necesitan medidas como:
Visibilizar las brechas salariales: Hacer públicas las nóminas de las empresas para evidenciar diferencias.
Fortalecer leyes de igualdad salarial con mecanismos de supervisión efectivos.
Implementar un Sistema Nacional de Cuidados que redistribuya las labores de cuidado y permita a las mujeres disponer del mismo tiempo que los hombres para el empleo formal.
Aunque los datos de la ENIGH 2024 muestran una recuperación generalizada en los ingresos de los hogares mexicanos —con un aumento del 10.6% respecto a 2022— la desigualdad de género persiste como una asignatura pendiente.
En Quintana Roo, donde la participación femenina alcanza las 400 mil ocupadas, la meta es clara: convertir el dinamismo turístico en oportunidades laborales con derechos, no solo en números de empleo.
La recomendación es clara: informarse sobre los derechos laborales, buscar empleos formales con prestaciones y denunciar cualquier acto de discriminación salarial. Porque el trabajo vale lo mismo, venga de quien venga.
Fuente: INEGI / ENOE
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