Reunión urgente por agentes CIA
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, se reunió en la Ciudad de México con el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, para abordar la polémica generada por la presunta participación de agentes de la Central Intelligence Agency (CIA) en un operativo contra el narcotráfico en el estado.
El encuentro, realizado en las oficinas de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), duró menos de una hora y se llevó a cabo en medio de cuestionamientos sobre la presencia de agentes extranjeros en territorio mexicano sin conocimiento del gobierno federal.

El origen de la polémica
La controversia surgió tras un operativo en la sierra de Chihuahua donde autoridades estatales localizaron un presunto narcolaboratorio. Durante ese contexto murieron cuatro funcionarios: dos agentes estadounidenses vinculados a la CIA y dos elementos mexicanos de la Fiscalía estatal.
Las primeras versiones oficiales señalaron que las víctimas estadounidenses habrían solicitado transporte después de encontrarse con el convoy que participaba en el operativo. Sin embargo, posteriormente surgieron indicios de que sí colaboraban con autoridades estatales en tareas relacionadas con la investigación.
Gobierno federal pide explicaciones
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió esclarecer bajo qué acuerdos se permitió la colaboración de agentes extranjeros en el estado, ya que la Constitución establece que cualquier cooperación con gobiernos o agencias internacionales debe ser autorizada por el gobierno federal y canalizada a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Según la mandataria, las autoridades federales no fueron notificadas previamente sobre la presencia de los agentes estadounidenses en la operación.
Comparecencia en el Senado
El caso ha escalado al ámbito político nacional. Se prevé que la gobernadora de Chihuahua y el fiscal estatal, César Jáuregui Moreno, comparezcan ante el Senado de la República en los próximos días para explicar los detalles del operativo y la relación con agencias de seguridad de Estados Unidos.
La reunión entre Campos y Harfuch ocurre justamente en medio de estas tensiones, mientras el gobierno federal busca determinar si se violaron los protocolos legales que regulan la cooperación internacional en materia de seguridad.
Un caso con implicaciones diplomáticas
La muerte de los agentes y las dudas sobre su presencia han reavivado el debate sobre la soberanía y el papel de agencias estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico en México. Analistas señalan que el caso podría abrir una investigación más amplia sobre los acuerdos de cooperación entre autoridades locales y organismos extranjeros.
Por ahora, las autoridades federales mantienen el caso bajo revisión y han señalado que la prioridad será esclarecer cómo se autorizó —o si se autorizó— la participación de agentes extranjeros en territorio mexicano.








Puedes ser el primero en comentar este post